Qué guarda tu expediente
No es una carpeta de archivos, es tu historia médica completa
Lo que un médico necesita saber de ti para no equivocarse: escrito por los profesionales que te atendieron, en el momento en que te atendieron.
Cada consulta, completa
El motivo por el que fuiste, lo que el profesional encontró en el examen, el diagnóstico y el tratamiento indicado. Con sus evoluciones y controles posteriores.
Tus antecedentes, una sola vez
Enfermedades previas, cirugías, hospitalizaciones, antecedentes familiares y hábitos. No los vuelves a repetir en cada consultorio nuevo.
Alergias y condiciones crónicas
Lo que puede cambiar una indicación médica en segundos queda registrado y visible para quien te atiende.
Medicamentos y récipes
Lo que tomas hoy y lo que te han indicado antes, con las órdenes emitidas por cada profesional.
Exámenes y estudios
Las órdenes de laboratorio e imagenología que te indicaron, y los resultados que se van sumando al expediente.
Tarjeta de vacunación
El esquema de vacunas al día, tuyo y de tus hijos, sin depender de un cartón que se moja o se pierde.
Quién puede verlo
Nadie abre tu expediente sin que tú digas que sí
Esta es la parte que más nos importa. Tener tu historia en línea solo vale la pena si tú controlas quién la ve, y ese control no es un ajuste escondido: es cómo funciona la plataforma.
El profesional pide permiso
Cuando alguien necesita abrir tu expediente, te llega la solicitud al teléfono. Puede pedírtelo escaneando un código desde el consultorio.
Tienes minutos para responder
Si no contestas, la solicitud vence sola. Nadie se queda con una petición abierta esperando que en algún momento le des al botón por error.
El acceso muere con la consulta
Cuando la consulta se cierra, el permiso se cierra con ella. No es una llave que queda dando vueltas después de que saliste del consultorio.
Y si algo quedó abierto, se cierra solo
Se fue la luz, se cerró el navegador, la consulta nunca se cerró formalmente. La plataforma barre esas sesiones olvidadas por su cuenta.
Cada solicitud y cada permiso concedido quedan registrados. Puedes ver qué accesos hay abiertos sobre tu expediente en cualquier momento.
Toda la familia
Casi nunca es tu salud nada más
Quien lleva a los niños al pediatra suele ser el mismo que acompaña a su mamá al cardiólogo. Desde una sola cuenta manejas el expediente de cada uno, sin mezclarlos.
- Tus hijos, con su propio expediente y su tarjeta de vacunación.
- Tus padres o cualquier familiar del que estés pendiente.
- Cada uno con su historia separada, todas desde tu misma cuenta.
- Los expedientes de menores solo se alcanzan a través de su representante.
Lo que te llevas de cada consulta
Documentos de verdad, no notas sueltas
Todo lo que el profesional emite queda guardado en tu expediente y disponible para descargar cuando lo necesites.
Informes con firma y sello
El informe de tu consulta sale en PDF con la firma y el sello del profesional que te atendió.
Órdenes para el laboratorio
Las indicaciones de exámenes salen listas para llevar, sin depender de descifrar una letra a mano.
Planes de tratamiento
Lo que tienes que hacer en casa queda por escrito y accesible, no en un papelito que se pierde.
Todo tu recorrido, ordenado
Las consultas quedan en línea de tiempo: puedes volver a la de hace dos años cuando el médico nuevo te pregunte.
